Aunque nació en Argentina, Bonevardi desarrolló la mayor parte de su trayectoria en la ciudad de Nueva York, en la que se vio influido por las técnicas de avant-garde e influencias tales como la abstracción y el primitivismo, utilizándolos como herramientas para inventar un lenguaje pictórico y simbólico con el cual expresar una profunda espiritualidad y afinidad por lo místico y ritual.
Bonevardi es especialmente famoso por sus telas con formas, realizadas a menudo mediante técnicas mixtas, en las que se combinan elementos de pintura y escultura, reflejándose su educación e interés a lo largo de su vida por la arquitectura.
A lo largo de su vida, Bonevardi fue distinguido en numerosas ocasiones, entre los que se cuentan el Premio Internacional en la X Bienal de San Pablo, el primer premio en la instalación permanente los “Diez artistas argentinos en las Naciones Unidas”, y el premio Platino de la Fundación Konex.